CULTIVO DEL CASTAÑO

Limpieza del soto


Soto sin limpiar
La primera actuación que se debe llevar a cabo y que efectuamos en nuestra parcela, tanto para una nueva plantación como para la recuperación de un soto, es el desbroce. Esta acción nos permitirá eliminar de obstáculos la parcela y facilitará los posteriores tratamientos individuales a los castaños, eliminará la competencia aérea por la luz y la subterránea por el agua y nutrientes y disminuirá el riesgo de incendios gracias a la eliminación de la continuidad vertical y horizontal.
Todos los tratamientos de limpieza y desbroce se han realizado de forma mecánica mediante desbrozadora manual y tractor, nunca usando herbicidas!!!




Limpieza mecánica antes de la plantación

Parcela limpia antes de la plantación


 
 
Los sistemas habituales de desbroce mecánico son por trituración y por laboreo, cuando la pendiente del terreno lo permite. Cuando la parcela a repoblar no es mecanizable, la operación se realiza con desbrozadora manual. Yo no soy muy partidario del laboreo debido a que las raíces de los castaños son muy superficiales y el laboreo las puede dañar, además, en zonas con pendiente puede acentuar los procesos erosivos empobreciendo con ello el suelo.


Soto después de la limpieza y poda

La poda


La poda es una labor cultural imprescindible para la producción de fruto. Con ella se pueden conseguir una serie de ventajas para el árbol, si se aplica de forma adecuada, como son la eliminación de ramas muertas, deterioradas o infectadas por chancro; la formación del árbol, adaptando la copa a las necesidades.



Soto sin limpiar ni podar
En nuestro soto, tuvimos que realizar una poda drástica debido al alto grado de infección por chancro, a la podredumbre surgida por las podas mal ejecutadas y al abandono en los últimos 20 años. Limpiamos los castaños de todas las ramas secas, enfermas o mal situadas y les volvimos a dar una forma adecuada para mejorar su crecimiento y producción en años sucesivos.


A la hora de realizar la poda hay que tener en cuenta una serie de procedimientos y precauciones ya que, al igual que la poda bien ejecutada beneficia crecimiento y producción del castaño, una poda que no siga los procedimientos adecuados puede perjudicar notoriamente al árbol provocando podredumbres, infecciones y dificultades en el desarrollo del castaño incluso provocando su muerte.

A continuación, vamos a enumerar una serie de factores a tener en cuentas:

 
Soto limpio y árbol podado


  • Las herramientas deben de estar perfectamente afiladas para hacer cortes lo más limpios posible. Esto tiene una gran influencia en la posterior cicatrización y cuanto antes cicatrice la herida menos riesgo hay de infección. Los desgarros producidos por las herramientas de trabajo difícilmente cicatrizan si no se arreglan posteriormente aumentando el riesgo de entrada de patógenos. Cuando se utiliza la motosierra, siempre que se pueda, se perfilarán los cortes con la navaja, el rozamiento de la cadena sobre los tejidos produce un recalentamiento de los mismos. Eso, unido al aceite, puede inactivarlos y evitar la formación del labio cicatrizante. Si esos tejidos se quitan estamos favoreciendo la formación del labio cicatrizante.
  • Debemos desinfectar la herramienta entre cada árbol y al terminar la faena de poda cada día. Para ello usamos alcohol al 70% para la herramienta pequeña y sulfato de cobre para la motosierra. Con ello se consigue no transmitir posibles enfermedades de unos árboles a otro a través de las herramientas de poda.
  • La época en la que realizamos la poda fue en el mes de marzo, ya que empieza a circular la savia favoreciendo los procesos de cicatrización y se podía observar mejor la estructura del árbol al no tener hoja todavía.
  • Utilización de mástic de protección. Cualquier corte o herida constituye una puerta abierta a las enfermedades. Por eso es útil la aplicación de productos protectores hasta que se produzca la cicatrización.
  • Desinfección del tronco. En nuestra parcela no hemos tenido que hacerlo debido a que, por suerte, tenemos un montón de hipovirulencia (infección del hongo por un virus que produce un debilitamiento progresivo del hongo parásito que llega a anular su capacidad de infección), por lo que al desinfectar eliminaríamos tanto el chancro como la hipovirulencia y no nos interesa- Sin embargo, para la nuevas plantaciones sí que es interesante la desinfección para evitar la entrada de parásitos. esta la realizaremos en los meses de parada vegetativa (entre noviembre y marzo) y para ello utilizaremos sulfato de cobre diluido al 50% (aceptado en agricultura ecológica). 
 
 
Hipovirulencia
Brote en zona con chancro gracias a la hipovirulencia


















 

El injerto
 
Se considera el injerto como un tipo de reproducción vegetativa que permite reunir en una misma planta características interesantes de plantas distintas. Este sistema tiene la ventaja de poder disponer de un material de partida adulto y, por tanto de acelerar la entrada en producción de la planta.

 


Injerto en hendidura

Injerto de corona



En nuestra parcela hemos aprovechado los castaños bravos que han salido de forma natural, de las semillas de los castaños circundantes, y los hemos injertado con púa de la variedad Pared y Courelá, dos de las variedades más representativas de la comarca de El Bierzo, y que tienen muy buen pelado y dulzor. 


Fertilización



Abonado con materia orgánica
Debe considerarse al castaño como un árbol frutal que requiere los mismos métodos culturales que cualquier otro (manzano, peral...). El castaño requiere suelos ácidos ricos en materia orgánica, por eso es importante el abonado ya que repercutirá en la producción, fortalecimiento y crecimiento de la planta. Para ello utilizamos abono ecológico de oveja peletizado y aprovechamos las hojas y erizos de la cosecha anterior, así se recicla parte de los nutrientes que la planta ha extraído del suelo y se cierra el ciclo. El mejor abono es el estiércol animal, pero el problema es poder disponer de él, ya que la ganadería en régimen extensivo está en declive en la zona. El abonado con materia orgánica mejora la retención de agua en el suelo, evita la erosión, enriquece el suelo mejorando la estructura, favoreciendo el desarrollo de microorganismos y micorrizas que posteriormente pueden constituir otra fuente de ingresos por el aprovechamiento micológico de la parcela.