NUESTRA HISTORIA

Soto abandonado antes de la actuación
El proyecto se inició en febrero de 2015 cuando, hablando con mis abuelos, me contaban que tenían castaños en una finca cercana a la localidad berciana de Cubillos del Sil, y que antiguamente cuidaban y recolectaban, pero que abandonaron hace ya 20 años, en primer lugar, porque los castaños enfermaron como consecuencia del chancro (hongo patógeno de heridas, Cryphonectria parasítica, que provoca un anillamiento que impide la circulación de la savia dando como resultado la muerte de brotes y ramas) y se secaron casi totalmente.

Un día me acerqué a ver los castaños y, cuál fue mi sorpresa, cuando vi que, no solo no estaban secos, sino que se estaban recuperando. De forma natural se había originado una cepa hipovirulenta (infección del hongo por un virus que produce un debilitamiento progresivo del hongo parásito que llega a anular su capacidad de infección) que estaba deteniendo el avance del patógeno pudiendo actuar las defensas del árbol cicatrizando las heridas. En ese momento pensé, si la naturaleza había empezado a recuperarlos, porque no ayudarla y volver a poner el soto de castaños en producción.


Soto limpio
Comenzamos por desbrozar las zarzas, escobas, etc, que se habían apoderado del soto, podamos los castaños desinfectando heridas y la herramienta a cada corte para evitar el ataque del patógeno, injertamos castaños bravos con variedades autóctonas de la comarca de El Bierzo, como Pared y Courelá (muy dulces y buen pelado), hicimos los pañaderos para poder recoger más cómodamente las castañas y, por fin, recolectamos las castañas que mis abuelos, más de 20 años antes, habían cuidado con tanto esmero y dedicación.

Ahora no queremos quedarnos ahí, nuestra intención es ir mejorando el estado fitosanitario del soto, haciendo podas para retirar ramas con chancro y darle forma al árbol y seguir limpiando la parcela acondicionándola para realizar nuevas plantaciones de castaños.